En mi infancia, un objeto parecía resumir los remedios para el hombre en apuros: la navaja suiza. Durante años esperé el momento de encarar una situación que me llevara a usar en forma simultánea la lupa, el sacacorchos y las pinzas para arrancar cejas. Aquella navaja había sido ideada para momentos complicados que por desgracia nunca fueron para mí. Ni siquiera en mi paso por los boy scouts encontré mejor uso para la hoja grande que untar mostaza en mi sándwich.
El teléfono celular llegó a nuestros bolsos y cinturones como la versión ultramoderna de la navaja suiza. Ofrece tal cantidad de posibilidades que muchas de ellas sólo se utilizan porque están instaladas. Que alguien te fotografíe con un teléfono debería ser una transgresión simbólica tan obvia como que un cura te dé la bendición con un zapato. Sin embargo, vivimos tiempos de simbiosis donde los aparatos aspiran a la identidad versátil del ornitorrinco eléctrico. Poco importa que un teléfono fijo ofrezca mejores condiciones acústicas ni que una cámara supere en nitidez al visor del celular. Lo gratificante es la condensación de oportunidades.
Tal vez porque en mi niñez de explorador no encontré el momento de aprovechar la aguja de coser mientras decapitaba un oso con la hoja serruchada, encuentro pocas virtudes en los utensilios que ofrecen usos combinados.
Obviamente pertenezco a una generación rebasada por las ofertas del mercado. Cuando le digo a un joven de mi confianza que las fotos que toma con el celular no son precisamente deslumbrantes, me responde en tono de obviedad: “¿Y qué querías? ¡Es un celular!” Esta rotunda respuesta tiene el objetivo no declarado de establecer una distinción entre la artesanía y el arte. Al usuario acostumbrado a las tecnologías especializadas le cuesta trabajo entender que lo impuro puede ser práctico. El celular no fue inventado para poner a prueba la perfección de los cinco sentidos, sino para mostrar que a veces resulta útil oír mal, ver a medias o sentir una extraña vibración en el bolsillo.
Los objetos semifuncionales pueden volverse irrenunciables, según demuestra el tostador de mi casa, trasto bipolar que a veces broncea el pan y a veces lo incinera. Aunque no hemos sacado nada bueno de su vientre, aprovechamos que está a la mano para perjudicar a diario nuestros panes. Esto permite que una voz solidaria recuerde el momento en que nos hartamos del viejo tostador, esa mañana de humos en que decidí ir a la tienda para confundirme ante los variados electrodomésticos del hombre: reconocí una marca (olvidando que su prestigio internacional se debía a licuar zanahorias) y me equivoqué con buena intención. Todo esto para decir que la calidad de vida depende poco de tostar el pan.
En una época en que se venden osos de peluche con celular, la telefonía portátil es un lugar común para los niños. En cambio, está revestida de cierta aura mística para alguien que creció ante el programa de televisión Combate, donde la arriesgada comunicación en walkie-talkie obligaba a decir la clave: “Jaque Mate Rey Dos”, y a aguardar la respuesta: “Aquí Torre Blanca”.
La incesante renovación tecnológica genera diversas respuestas culturales. Por un lado, convierte en cacharros a todos los productos precedentes de una misma línea. Al mismo tiempo, la normalización del uso rebaja los criterios de exigencia. El primitivo que sintoniza un radio por primera vez puede aguardar un mensaje divino. Para la generación digital, los teléfonos negros son objetos obsoletos que aparecen en las películas de detectives de los años cuarenta. Esto no quiere decir que exijan milagros del celular. Se han acostumbrado a sus defectos como nosotros nos acostumbramos a la televisión en blanco y negro que se desfiguraba en un zigzag cuando un avión pasaba sobre la casa.
Ni siquiera el precio de las llamadas ha sido obstáculo para aprovechar un invento que en modo alguno depende de la excelencia. El celular ha traído una nueva artesanía de la comunicación. Hace poco, un gran conocedor del rock nihilista de 16 años a quien apodan el Mandril, me contó que sólo se dirigía a su novia a través de llamadas perdidas. Como no pueden pagar la cuenta de su comunicativo amor, se limitan a marcarse sin contestar. Es lo más cerca que la pasión ha estado de prosperar en clave Morse.
El Mandril detesta la cursilería, escucha percusiones que retumban en el estómago y se impacienta con facilidad. En el último año estuvo quieto tres horas (mientras le hacían rastas). Su novia, Mónica, tiene todas las virtudes para inspirar la poesía de Petrarca. En un acto de amor reflejo, el Mandril le dice “Changa” (también le dice “güey”). De manera curiosa, la pareja ha llegado al sentimentalismo a través del celular. Como carecen de presupuesto para hablarse, recurren al truco pitagórico de dejar un número que significa mucho. Seguramente les parecería muy poco cool y vergonzoso decirse letras de boleros; sin embargo, el código que han creado honra a la única especie capaz de morir de amor.
Como el Mandril buscaba a alguien que le tradujera las letras del grupo alemán Rammstein, que anuncia el fin simultáneo del mundo y los oídos, me ofrecí a cambio de que me descifrara su código celular.
Arreglo un poco lo que me dijo pero no creo falsearlo mucho. Una llamada perdida significa: “Estoy aquí y te adoro”; dos llamadas seguidas: “Un segundo bastó para recargar mi amor”; tres llamadas: “Soy necio porque te amo”; cuatro llamadas: “Era obsesivo y tus números me volvieron compulsivo”; cinco llamadas: “No contestes porque te incendias”; seis llamadas: “Rescátame: estoy preso en tu teléfono”.
¿Hay diferencia con las serenatas que unieron a nuestros abuelos? Hace poco, el novelista Eliseo Alberto, experto en recordar poemas y canciones que enamoran a la gente, me recitó la envidiable letra del bolero “Envidia”. El sistema numérico de Mónica y el Mandril no le pide nada a esa canción. Si alguien duda del romanticismo posmoderno, debe saber lo que significa la séptima llamada: “No digo tu nombre porque tendría celos de mi voz”.

Texto Original de Juan Villoro

Ja… este video me gusto mucho… por eso lo traigo para aca…

Un primero de Julio del año 2008, casi por accidente… Lexico se hizo presente… llego como resultado a una sobredosis de azucar, cafeina, revienta-arterias y cansansio acumulado… saco del cuerpo de este escritor todas sus vulnerabilidades:

paranoide… esquizoide… esquizotipico… histrionico, antisocial.. narcisista… obsesivo… y a todas y cada una las multiplico por diez… pronto se hizo presente de tiempo completo.. no solo en esos momentos de sobredosis… Se metio dentro del cuerpo de un joven arquitecto… pronto tomo le poder y empezo su reino del terror… creo un centro de operaciones y un centro de ataque todo con el firme proposito de conquistar el mundo… paso a paso…

despues de tomarse unas vacaciones… el joven Alejandro quiso recuperar su cuerpo y planeo el asesinato de Lexico… todo era perfecto… lo alejo de todo lo que el apreciaba… le amarro el cuerpo al borde de la cama… lucharon cuerpo a cuerpo con una navaja en la mano… lo tomo por sorpresa y le golpeo hasta el cansancio… le puso una pistola en la noventaynueve y disparo…

y a pesar de todo eso… Lexico no murio…

Alejandro amenazo con destruir su cuerpo… asi Lexico no tendria donde existir… pero con esto nada pudo conseguir…

Lexico lo domino… y ahora el joven Alejandro vive en una celda oscura y humeda… en los confines de su subconciente… mientras Lexico de este cuerpo es regente… Ahora prepara los festejos… pues su cumpleaños se acerca… ha pedido un gran pastel y encontro a su novia muerta… tiene miedo de comer… pues podrian envenenarlo… a pesar de estar encerrado aun lo ataca Alejandro… Espera llegar a viejo sin haber sido traicionado… aun no sabe que le espera… el dia de su cumpleaños…

No estar bien no significa estar mal. No estar bien no significa tirarse de un risco y mandarlo todo al carajo por que la vida no fue hoy como quise que fuera. No estar bien no es deprimirme porque este sol maldito no calienta, sino que quema, y las nubes que adornan ese gran poco de éter azul sobre mi cabeza no son nubes como corderitos sino tormentas esperando a descargar sus rayos sobre cualquiera. No solo sobre mí. No todo tiene que tener sentido. No todo tiene que ser poesía. No todos los posts tienen que tener mil comments. No todas las novias tienen que ser Scarlet Johanson. A veces la vida solo es. Y eso no está bien ni mal. Simplemente es. Como el día de hoy y el de ayer y el de mañana, simplemente son, vienen o se fueron sin pena ni gloria y la sublimidad de esta coincidencia está en la mente del que quiera perder el tiempo nadando contra la corriente. Porque las cosas que simplemente son, nunca se van a entender. Porque aquí simplemente se es. Aquí, ahí, donde sea, simplemente es. Y eso no está ni bien ni mal. Simplemente es

La aventura (o historia de la ciudad) más extrema que he vivido fue un día que llagaba de regreso de la “Feria del Caballo” un viernes santo… llego mi autobús un poco después de la una de la madrugada a la terminal de autobuses poniente-oriente (TAPO)… el metro cerrado y solo tenia la opción de caminar o irme en taxi… ante el riesgo de ser asaltado, secuestrado o simplemente estafado por un taxista preferí caminar… y es que qué tan lejos puede estar la TAPO del metro merced…? que es donde vivo… si en el metro son solo dos estaciones… y ni siquiera estaba tan ebrio…

Analizado esto me dispuse a caminar… Salí de las instalaciones de la TAPO camine directo a la cámara de diputados… la rodee por la calle 10 de mayo (donde por cierto hay un hotelin coqueto) y llegue a la Avenida Congreso de la Unión… “ya chingue” (dije para mis adentros…) esa avenida me sacaba para Fray Servando y así seria más fácil llegar a casa… di la vuelta a la derecha (he aquí el error) … y camine por la avenida… a los pocos minutos me descubrí perdido y desorientado llegue al metro Morelos… algo hice mal – pensé -… me acerque a la gente de seguridad del metro (que debo decir que vigilan muy bien)… y pregunte de como llegar a la avenida de circunvalación (segundo error) (anillo de circunvalación es la que cruza la colonia Merced)… y me dieron indicaciones que preferí no seguir… (a veces es bueno desconfiar de la gente)… llegue a una gasolinera que se encuentra en circunvalación y no recuerdo que calle… ahí pregunte a los encargados sobre la avenida circunvalación y me dijeron – “es esta” – entonces pensé que ya todo estaba resuelto.. solo tenia que seguir caminando…

Cruce las calles de jardineros, mecánicos, mineros, panaderos, panaderos, pintores, plomeros… fui asediado por un par de homosexuales con medias y tacones… desconocí la zona… y cambie de dirección, rodee un par de manzanas… y me regrese a Circunvalación… seguí caminando como si no hubiera un mañana… de pronto vi una gasolinera a lo lejos… revise la hora y pasaban de las 03:30 am … definitivamente estaba perdido… me resolví a tomar un taxi en la primer oportunidad… cuando llegue a la gasolinera descubrí que en algún punto de mis rodeos di la vuelta… y estaba en la misma gasolinera de hace por lo menos una hora… me acerque a un taxi y solicite sus servicios pidió que le pagara por adelantado… acepte y en 15 minutos estaba en mi casa… pero por la gran vuelta que dio me di cuenta que mi desorientación había sido muy grande…

Al otro día y con la mente más despejada revise un mapa de la ciudad de México.. y descubrí que me anduve paseando por el barrio bravo de Tepito… una zona que para mi era considerada como desconocída y hostil… hice el propósito de recorrer la ciudad sin usar el metro… y ahora conozco varios atajos que me convertirían en un taxista formidable… mi orientación ha mejorado… y claro que regrese a Tepito… se come muy bien por alla… jajajaja

¿Se han puesto a pensar que tal vez la precisión y la exactitud nos dañaría en lugar de ayudarnos?. Nuestro lenguaje, por ejemplo. ¿No es verdad que cuando alguien dice que algo “sabe a madres” sabemos exactamente a que sabe? Cuando sentimos “ñañaras” es porque experimentamos la punzada del miedo. ¿Pero si llegan? le decimos a los cuates y si nos responden “si, si llegamos”, sabemos que no nos dejarán morir solos, “voy vengo” dice alguien y sabemos de inmediato que ya viene, “ora si se te va a aparecer el diablo” otro nos amenaza y aunque sabemos q la llegada de luci es improbable nos echamos a correr, “¿Que tal estuvo la fiesta?” preguntamos, si nos dicen que “estuvo bien piñata” agradecemos no haber ido pero si en cambio nos dicen que “estuvo de poca” nuestra pena es inmensa, sírveme una “para hombre” le decimos a los compas de vez en vez , que si bien no saben como son las sirven, “váyase echo la chingada” le decimos al taxista cuando se nos hace tarde como si la chingada tuviera velocímetro. “Ráscame ahí” le pedimos a alguien de confianza; “¿Dónde?… ¿Ahí?”, nos contesta, “No´mbre, ahí…¡Ah! ¡Ahí!.

¿Que sería de nosotros si intentáramos ser precisos en nuestro lenguaje?.

Más ejemplos de cómo lo impreciso nos auxilia: Le pregunta un cabrón a su chiquita: Hija ¿me quieres?, ¿de aquí a donde? y ella contesta: uuuuuuuuuyyy (de aquí al bosque de Chapultepec jajajaja) entonces ambos se besan. ¿De quién habla? preguntamos, “de ese güey” y sabemos inmediatamente que pedo. Cuando te dicen “ya me voy porque tengo un chingo de cosas que hacer en la casa” es porque es un pinche mandilón, un cabrón que por “x o por y” nos ayuda a cambiar la llanta de nuestro carro nos dice “ahí con lo que sea su voluntad” y no oprime el botón de la voluntad sino de la generosidad. Alguno de ustedes sabe “¿cuanto pesa un madral?” la misma imprecisión nos asalta cuando alguien nos manda a la verga o más lejos, pero de cualquier forma nos emputamos. ¿Cómo sabe el doctor cuanto es poquito, regular o mucho cuando le decimos del dolor que nos aqueja?, porque chingaos nos responden “dos que tres” cuando preguntamos ¿como estás? o que tal cuando nuestras jefas nos ordenaban “comer como dios manda” de inmediato enderezábamos el buey espinazo y usábamos la cuchara, ¿acaso chuchín (god, dios pues pal q no entienda) en sus designios dejo dispuesto como comer? ¿Donde queda ese “por a´y” donde acostumbramos estar? ¿Porque nos encanta comer “lo que sea”, será que ese guiso esta muy sabroso?. ¿A que nos referimos cuando decimos “generalmente”? y ¿Como es que nos salvamos de morir “por un pelito”? cuando pedimos para desayunar “huevos al gusto” ¿al gusto de quién? pero nos da gusto cuando nos dicen “ahí la llevas” aunque nadie nos diga que es lo que llevamos.
Los ejemplos acerca de como la imprecisión y no la precisión nos ayuda a vivir abundan pero por ahora “ahí la dejamos” (¿donde?), no sea que digan que “me la prolongo” alargando demasiado esta entrada al blog “me cae”.

Todo ocurrió así… te invitan a una peda… genial para el pre-copeo  pues tú tienes una por la noche… Salí temprano y en chinga del trabajo solo encontrarme a mis cuates (cristof y pokaluz) ya tomándose un pomo de Don Peter en vasos de unicel de a litro con otros weyes… (que cagado) justo enfrente de nuestra escuela… llega el policía y se quiere llevar uno de los vasos que estaban en una jardinera… Haciendo uso de mis habilidades salgo  al rescate de esa porción de bebida embriagante… ya con mi vaso en la mano sale un cabrón medio pedo y le dice al policía: “si no estamos haciendo nada malo… quieres que te sople?… ya nos vamos…!!! (WTF pinche pendejin…) subimos a los carros hacia la casa de un cabrón que no conozco… en ½ hora estábamos en el lugar… nos acomodamos en el patio, sacamos los pomos, las chelas, la baraja, el domino… y justo cuando se está poniendo bueno el ambiente alguien dice: bueno pues ya hay que jalarnos para la fiesta… Donde queda? – Del otro lado de la ciudad – volvemos a los carros… y en el que yo iba traíamos a un cabrón que trabaja de taxista… de pronto dice: jálate por acá y llegamos de volada, van a ver que vamos a llegar en chinga… – bueno pues el cabrón nos saco más lejos, nos perdió, dimos un chingo de vueltas y llegamos tarde a la fiesta… que no era fiesta… llegamos a una unidad habitacional y solo había weyes viéndose la cara porque nadie llevaba de tomar… se arma la vaquera y corren al SAM’s por los pomos… 1 hora más tarde regresan con los pomos y la noticia que un wey (que también era de la fiesta) ha sido detenido por robo a la tienda… Aquí salen los clásicos hijos de papi que tienen palancas en todos lados y que al final nadie ayudo a su valedor… seguimos tomando… de pronto llegan los weyes balconeadores que te dicen quien no puso para los pomos, quienes son los más malacopa, las más güilas etc. etc.

Después se acercan los que te dicen que les caías mal pero que que chido es estar tomando contigo (casualmente son los que no pusieron para los pomos… jajaja), llegan más damiselas, se acaban los hielos, empieza la hora de las netas, empiezas a conectar a las damiselas chiditas, abres a las feas… y de pronto llegan los vecinos en bola a terminar con la fiesta porque no les avisaron que habría una… mal plan…

Salimos en busca de el cumpleaños de SponchBob (una chica con un par de esponjas enfrente), antes pasamos a los tacos y a un oxxo a recargarnos de alcohol… llegamos a la fiesta con ½ pomo y un cartón de cheves en la cajuela, saludamos a los conocidos y me encuentro con una parvada de jóvenes reguetoneros… después de un rato se arma otra vaquera para más alcohol… movemos el carro porque ya lo adornaron con latas de cerveza y no faltara quien lo quiera vomitar pues hace horas que se acabaron las aguas locas… Christof se va al baño y los demás le danzamos a su chica… la fiesta esta llena de borrachos… la cumpleañera empieza a desconocer a muchos y le dice a su novio que los corra, que solo quiere que se queden puros weyes conocidos…

Es ahí donde empieza el desmadre, los reguetoneros se niegan a irse, algunos se ponen de altaneros, empiezan los empujones, sale Lexico a arreglar el pedo… se cierra el zaguán, los reguetoneros patean el zaguán, me encabrono, y cuando salgo escucho el sonido de un proyectil cerca de mi cabeza, mis  reflejos de la matrix se hacen presentes, y veo caer el parabrisas de un taxi que pasaba por ahí,(estaban lanzando las botellas de los pomos y las de las cervezas) alguien me mete a la casa, me rebelo… nos avisan que el novio de SponchBob está siendo golpeado a ritmo de reggaetón, salimos corriendo y lo encontramos medio desnudo abriéndolos a putaso limpio, nos movemos a la casa pues ya vienen las patrullas y los reguetoneros han huido dejando unos de sus hombres tendido en el suelo y con medio cuerpo debajo de un auto… las patrullas nos vigilan desde la calle y amenazan con entrar, adentro la fiesta sigue a un volumen moderado, salimos por otro lado pues los reguetoneros de esa zona tienen fama de regresar a balacear a los que los madrean… subimos al auto, nos movemos en chinga a casa de Kstor que ya está cerca… nos detenemos en un oxxo, necesitamos provisiones… que tal otros dos cartones… de nuevo tenemos fiesta… arrancamos y nos perdemos, nos metemos en sentido contrario y nos sale de frente una patrulla, opciones: detenernos o emular al anarquista que hizo sándwich con Juan pablo segundo?… emulémoslo pues… metemos reversa, acelerador a fondo… (a que buen trompo nos aventamos)… y salimos otra vez en fuga, adelante nos perdemos de la vista de la patrulla…

Ya en casa de Kstor seguimos con la fiesta, Pokaluz se va a dormir… se empiezan a acabar las chelas y tenemos hambre… salimos hacia el oxxo a comprar unas pizzas y unos burritos… le quito las llaves del auto a Cristof y ahora yo conduzco, damos la vuelta y otra patrulla (WTF… donde están cuando se les necesita…?)… me le emparejo y conduzco normalmente… se va… de vuelta en casa de Kstor todos comemos… suena una alarma… qué hora es?… las 5:30 de la mañana… vayamos a dormir…

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 Nota: estuve reporteando a la  

república nippixera mientras esto sucedía… todo fue escrito a mano a bordo de un autobús y acompañado de 2 chelas para la cruda y posteriormente pasado en limpio para ser posteado….

Disculpen si sienten que faltan detalles pero no podía estar atento a todo :D

(POSTFACIO: A pesar de la pésima calidad del vídeo, lo incluyo porque estrofas como la que sigue no merecen ser sepultadas por el olvido:

“Subiendo al poco rato por la calle Mayor

Llevando una tajá como un piano,

Cantábamos canciones de los Rolling Stones,

los Beatles, la Massiel y el Albano.”

Pura poesía, oigan.)

Ya repuesto de la perdida del sobrinito que nunca conoci, de la partida de la damicela y de mi glorioso paso por la ronda de ETS la cual me ha dado la oportunidad de graduarme este año… anduve de fiesta por unos dias hasta que fue mi turno en la pelea burocratica con los Hut… escuche a la esclava #1 y me mando conel esclavo #2… un cabron que tuvo a bien insultarme para que yo le dijera lo pendejo que es y lo mal que hacia su trabajo… en fin termine en la ofocina de “Java the hut”… y el termino ofreciendo disculpas por la actitud de sus esbirros… me devolvio a hansolo, mi espada laser y me ofrecio unas cuantas esclavas… pero las rechace porque ya las vi muy usadas… incluso un tanto babosas…

 pero el destino me tenia preparada otra perdida… esta ligada directamente a la crisis… mi mejor amiga cambio de trabajo buscando nuevas y mejores oportunidades por lo que tambien se ha ido lejos… la extrañare quiza más que a la damicela… y siendo como soy… no me pude despedir…

Debo confesar que no queria que se fuera pero no encontre un solo motivo que no fuera egoista para que ella se quedara… despues de todo se que esto no es el fin… y que la volvere a ver…

Aqui la ultima foto que le tome…

 

Dejare pasar un tiempo en honor a la amistad que tuve con ella… y despues saldra la convocatoria para mi nueva mejor amiga…  todo saldra bien..